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domingo, 29 de diciembre de 2013

Los buenos modales de la Edad Media




En la Edad Media no había comedores como habitación diferenciada, las mesas para comer consistían en tablas colocadas sobre caballetes (de ahí la expresión "poner la mesa")  y  estaban cubiertas por un enorme mantel que los invitados utilizaban para limpiarse los dedos.
No había platos, ni vasos individuales; los comensales utilizaban vasos, cuchillos y cucharas comunes. Los trozos de comida los cogían con su cuchillo y los ponían sobre una tabla o rebanada de pan, generalmente compartida por dos personas (y de aquí derivó la palabra "compañero", que son aquellos que comparten un mismo pan).

Sin embargo siempre hay "buenos modales"; así en el año 1384 el teólogo catalán Francesc Eiximenis afirmaba
Si has escupido o te has sonado la nariz, nunca te limpies las manos en el mantel. Siempre que tengas que escupir durante la comida, hazlo detrás de ti y en ningún caso, por encima de la mesa o de nadie
Durante la Edad Media era costumbre que los aristócratas compartieran la comida con sus servidores (aunque no necesariamente comieran lo mismo) pero durante el Renacimiento esta práctica se fue perdiendo, se acrecentó el individualismo y la separación élite-pueblo llano. Avanzó también la idea de limpieza y  apareció la servilleta individual que según los buenos modales se colocaba en el hombro izquierdo. Los platos, vasos y cuchillos también pasaron a ser individuales.

Más dificil lo tuvo el tenedor. En el año 1071 el representante del Vaticano en Venecia lo calificó de instrumentum diaboli. En la Francia del siglo XVI, Enrique III ( al que se le consideraba homosexual) fue objeto de continuas burlas por el uso del tenedor y su uso se convirtió en signo de amaneramiento. Aún en el año 1605, Arthur Thomas en el libro Descripción de la isla de los hermafroditas se burla de los modales de la corte:

en la mesa, no tocan nunca la carne con los dedos sino con tenedores que se acercan a la boca estirando el cuello. Pero el verdadero espectáculo se da cuando los comensales intentan agarrar los garbanzos o guisantes; entonces, los más torpes acaban dejando caer más en el plato o en la mesa que en sus bocas

Sólo en  el siglo XVIII, los manuales dictaron apropiado el manejo del tenedor como instrumento individual.

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Fe de Erratas:

Es posible que esta entrada albergue algún error histórico referido a fechas o nombres. Si es así, ruego que me lo notifiquéis para dar fe del error. Muchas gracias por vuestra colaboración


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Más información:

National Geographic Historia num.74



Imagen: Wikimedia Commons

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1 comentarios:

Muy buena la información. Gracias por compartirla con nosotros.

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